

Cómo limpiar y mantener tu cafetera: guía por tipo de aparato
Si tu café sale más flojo, más lento o con un punto amargo que antes no tenía, casi siempre es una de tres cosas: suciedad, cal o un filtro agotado. No son lo mismo y no se arreglan igual. Esta guía separa las tres y te dice qué toca hacer según tu máquina.
¿Cada cuanto debes limpiar y descalcificar tu cafetera?
Cafeteras de cápsulas
-Cada día: soporte de cápsula y bandeja
-Limpieza a fondo: cada 250 tazas aproximadamente, o una vez al mes
-Descalcificación: cada 2–3 meses
-Filtro de agua: la mayoría no lleva
Superautomática de granos
-Cada día: bandeja de goteo y depósito de posos
-Limpieza a fondo: el grupo de preparación, una vez por semana
-Descalcificación: cuando lo pida la máquina
-Filtro de agua: cada 2 meses o 50 litros
Máquinas con sistema de leche o capuchino
-Cada día: enjuague del circuito de leche después de cada uso
-Limpieza a fondo: limpiador específico para el circuito de leche, una vez por semana
-Descalcificación y filtro: los mismos plazos que tu tipo de máquina
Cafetera de goteo o de filtro
-Cada día: jarra y portafiltros
-Limpieza a fondo: mensual
-Descalcificación: cada 2–3 meses
-Filtro de agua: según modelo
La frecuencia real depende de la dureza de tu agua. En Alicante, Murcia, Baleares, Madrid o el área de Barcelona el agua es notablemente más dura que en Galicia o Asturias, y eso puede duplicar la frecuencia de descalcificación. Si tu máquina tiene indicador propio, hazle caso a él antes que a cualquier tabla.
¡Ojo! Limpiar, descalcificar y filtrar no son lo mismo
Limpiar, descalcificar y filtrar no son lo mismo,
Esta es la confusión que más consultas nos genera:
Limpiar elimina grasa del café y restos de leche. Afecta al sabor y a la higiene. Se hace con pastillas o líquidos de limpieza.
Descalcificar disuelve la cal del circuito de agua. Afecta a la vida útil de la máquina y a la temperatura del café. Se hace con un descalcificador.
Filtrar previene: reduce la cal y el cloro antes de que entren en el circuito. Alarga los intervalos entre descalcificaciones, pero no las sustituye.
Un error frecuente: pensar que con el filtro de agua puesto ya no hay que descalcificar nunca. El filtro reduce la carga de cal, no la elimina.


Limpieza según tu tipo de cafetera
Cafetera de cápsulas
La ventaja es que casi todo es desmontable y apto para lavavajillas:
-Soporte para cápsulas
-Colector y rejilla
-Depósito de agua
-Recolector de café
Orden importante: descalcifica antes de lavar estas piezas. Si lo haces al revés, el descalcificador que queda en el circuito vuelve a ensuciar lo que acabas de limpiar.
El grupo de infusión (también llamado grupo de preparación), no debe de ser lavado en el lavavajillas, este debe lavarse solo con agua caliente. El detergente daña las juntas, y deja un sabor residual.
Superautomática de granos
Casi todas las marcas —Jura, De'Longhi, Philips, Siemens, Bosch— llevan un programa de limpieza integrado. El proceso es siempre parecido: la máquina te pide el producto, lo añades y ella hace el resto, enjuagando hacia la bandeja de goteo.
Lo que la máquina no hace sola es el grupo de preparación, y ahí es donde se acumula el problema:
-Grupo extraíble (la mayoría de Philips, Saeco, De'Longhi): sácalo una vez por semana y enjuágalo con agua caliente, sin jabón. Déjalo secar antes de volver a montarlo.
-Grupo fijo (Jura y algunas otras): no se puede sacar. Se limpia exclusivamente con pastillas de limpieza a través del programa de la máquina. Consulta el manual antes de intentar nada.
Cada 2–3 meses, lubrica las juntas de silicona del grupo extraíble con grasa alimentaria específica. Es el paso que más gente se salta y el que más grupos de preparación nos hace vender de repuesto: la junta se reseca, se agarrota y acaba partiéndose.
Máquinas con sistema de leche
Si tienes función de capuchino, el circuito de leche necesita su propio limpiador. El agua sola no disuelve la grasa láctea, y los restos se convierten en un problema de higiene, no solo de sabor. Enjuaga después de cada uso y usa limpiador de sistema de leche una vez por semana.


Descalcificación: cómo hacerlo bien
Cada cuánto. Como norma, cada 2 meses. Con agua muy dura y uso diario, más a menudo; con filtro de agua puesto y uso moderado, puedes espaciarlo. Si tu máquina avisa, el aviso manda.
Con qué. Pastillas o líquido, ambos válidos. Comprueba que el producto sea compatible con tu marca: algunos fabricantes condicionan la garantía al uso de su descalcificador.
Con qué no. Los fabricantes desaconsejan el vinagre y el limón caseros. Son ácidos poco controlados que pueden atacar juntas y componentes de aluminio, y el olor es difícil de eliminar del circuito. Lo que te ahorras en producto te lo puedes gastar en una reparación.
Después. Haz siempre dos o tres enjuagues completos con agua limpia antes del siguiente café.
Tienes la gama completa en pastillas descalcificadoras y descalcificadores, o en kits de mantenimiento si prefieres tenerlo todo junto.
Preguntas frecuentes
¿Puedo meter el grupo de preparación en el lavavajillas? No. Agua caliente y nada más. El detergente daña las juntas y deja sabor residual.
¿Cada cuánto cambio el filtro si uso poco la cafetera? Aunque uses poco, cámbialo cada 2 meses. El carbón activo se agota también con el tiempo, no solo con el uso.
¿La descalcificación afecta a la garantía? Al contrario: varios fabricantes exigen un mantenimiento demostrable. Guarda los tickets de los productos que uses.
¿Sirve cualquier descalcificador para cualquier marca? Casi siempre sí, pero comprueba las condiciones de tu fabricante antes.
